"Esto está chupado", pensé a la velocidad de la luz mientras esperaba los cuarenta nanosegundos que Google suele tardar en encontrarme tropocientos mil resultados satisfactorios. Pero esta vez la búsqueda "electrolineras en Valladolid" no produjo más que un escuálido racimo de declaraciones de políticos, una docena de blogs ecologistas con dos fotos del mismo punto de recarga, y un par de mapas interactivos que solo rastreaban tres de las treinta y cuatro recargadoras de coches eléctricos que dicen que existen en la ciudad. Y eso que fue en Valladolid donde se diseñó y fabricó Merlyn, la primera electrolinera de España.
Jardines, glamour y política
El color verde bucólico del cartel del coche eléctrico en el parking (antes de escribir Por allí, hollando con egregias sandalias y zapatos el césped inmaculado, han paseado los participantes en el foro de cultura que arropó a Azar Nafisi –novelista iraní premio de la Fundación Gabarrón- en su estancia vallisoletana. Por allí mismo, con el césped cepillado y sin las huellas de tres días antes, han paseado y posado, con un templete romántico como telón de fondo, los números uno del Partido Socialista de Castilla y León en las listas electorales. Y los habitantes del país de la crisis reinante nos hemos preguntado si esas sonrisas digitales –presenciales no podían ser en tan recoleto y selecto apartado- tenían algo que ver con nosotros, aun correspondiendo a temas que nos interesaban de verdad.
Luna triste y Fernando Pérez Ollo
Dos esquinas antes de mi calle, la luna de verdad –ya no llena, pero igual de sangrante que hace tres noches- se me aparece y llora por la muerte, esta mañana, de Fernando Pérez Ollo, el profesor de Redacción Periodística que nos enseñó, entre el fragor de setenta Olivettis tecleando en clase, a buscar datos debajo de las piedras antes de escribir la primera línea. Esa misma luna resucita en mi recuerdo otras caras de esta semana: la de las cooperantes Montserrat Serra y Blanca Thiebaut, que puede que en estos momentos estén siendo vendidas a los piratas somalíes; la de Larry Burrows, que nos saluda nada más entrar a la Sala de San Benito con el cansancio en los ojos de quien ha visto de cerca el horror de la guerra; la de Alberto Posadas, el vallisoletano Premio Nacional de Música; la de Jorge Díez y César García, que han ganado el premio de proyectos del Parque Científico de la UVa; y la de Fina García Marruz, la casi nonagenaria cubana que se ha alzado con el García Lorca de poesía, y que escribió:"Si los poemas todos se perdiesen
el fuego seguiría nombrándolos sin fin
limpios de toda escoria, y la eterna poesía
volvería bramando, otra vez, con las albas".


